Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

FAMILIA EN ALIANZA ARRAIGADOS EN BELÉN

December 19 de 2018

El adviento puede verse como un tiempo propicio para el asombro. Dios ha querido hacerse carne en nuestra carne para caminar con nosotros desde la humildad y pequeñez de su propia carne. Nos sigue sorprendiendo que Dios sigue naciendo y nadie le de importancia a su venida. Nos deja helados este DIOS que se hace carne en el silencio más absoluto y en el menosprecio del hombre. Se hace carne y es rechazado por su propia carne, nos ama hasta dar la vida y nosotros no sabemos amar

El adviento es tiempo de espera y a todos nos cuesta esperar. El adviento es una escuela para los impacientes con la vida, es una escuela para aprender a esperar. Crecer en la espera es el deseo de Dios con nuestras vidas. El adviento nos exige agrandar el corazón y aprender a amar como Cristo ama. Si lo agrandamos, Cristo podrá nacer en nosotros y hará todo nuevo. Cristo viene a nuestros corazones y quiere encontrar paz y descanso en ellos ¿Están en paz? Es necesario mirar nuestra mirada, para mirar la vida con los ojos de Dios Cristo quiere hacerse carne en nuestro hogar, en nuestra casa en la familia que Dios nos ha regalado. Que no nos pase que llegamos a día 24 con la sensación de que no hemos preparado un lugar en nuestra vida, al amor de Dios hecho carne en medio de este mundo, que vive de espaldas a Dios.

Llegamos a BELÉN porque queremos arraigarnos en el corazón de este niño, que nace en brazos de María. Anhelamos vivir verdaderamente arraigados en el corazón de Dios. Jesús en Belén vive el arraigo más profundo en medio de la Sagrada Familia, necesitamos sentirnos cobijados, encontrar hogares en los que descansar, y personas que nos lleven a Dios.

EL P. Kentenich experimento en su vida este vacío y esta falta de hogar. El mismo hallo en María un corazón donde descansar, por eso va a decir” esta fue una de las fuerzas motrices que me llevaron a ordenarme sacerdote: Poner a disposición de los hombres todas mis energías.” Lo que te ha pasado a ti, que, en lo posible, no le pase a nadie más. De ahí brota la fuerza para renunciar a uno mismo: Brindemos hogar a otros. Brindemos hogar a otros, cuando nuestro propio corazón clame por hogar, demos nosotros un hogar a aquellos que más lo necesitan.

¿Cuál es el camino del verdadero arraigo? ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo nos arraigamos sin miedo? ¿Dónde encontramos la armonía que soñamos?
1- Perseverancia y fidelidad
2- Exigirnos siempre algo mas
3- Ante las caídas propias y ajenas tenemos que ser misericordiosos
4- Humildad y pobreza
5- Vivir la confianza diaria
6- Prioridades frente a la dispersión
7- La calidad de nuestros vínculos
No obstante no tenemos que preocuparnos en estas exigencias no estamos solos DIOS NOS DA SU GRACIA.

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