Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

LOS PERSONAJES DEL ADVIENTO

November 27 de 2018

El domingo 25 de noviembre termina el ciclo litúrgico B y nos preparamos para iniciar el nuevo año litúrgico, que le corresponde el ciclo C, el cual inicia el domingo 2 de diciembre con el tiempo de adviento, por tal motivo aprovechemos para reflexionar lo que ha significado este año litúrgico para nosotros.

Cuatro son los grandes personajes del adviento en espera, en preparación y anuncio del Dios que llega, del Señor que se acerca. El primero de ellos es el profeta Isaías. En el Nuevo Testamento destacan María de Nazaret y su esposo José y Juan el Bautista, auténtico prototipo del adviento. “El gran pedagogo del adviento es Isaías. Habría que leerle con una gran paz interior, dejando que sacuda nuestras conciencias dormidas, aliente a la esperanza, anime a la conversión, promueva gestos claros de paz y de reconciliación entre los hombres y entre los pueblos… Adviento es también el mes de María; es litúrgicamente más mariano que ninguno otro a lo largo del año. El icono de María gestante, o de la expectación, personifica a la Iglesia madre que está llena de Cristo y lo pone como luz en el mundo, para que el resto de sus hermanos habiten tranquilos hasta los confines de la tierra, pues él será nuestra paz -Miqueas, 5,2-5-“

“María de Nazaret es la estrella del adviento… Ella llevó en su vientre con inefable amor de madre a Jesucristo… Ella vivió un adviento de nueve meses en su regazo materno y virginal, en su mente y en su corazón… ¡Qué largo y hermoso adviento!… Ella es la “mater spei”, el modelo de la espera y de la esperanza. Supo, como nadie, preparar un sitio al Señor, el Hijo que florecía en sus entrañas… En Ella se realizó la promesa de Israel, la esperanza, después, ahora y ya para siempre, de la Iglesia… ¿No debería ser, pues, diciembre el mes de María?”.

María quiere que Cristo nazca en cada uno: “De nada valdría que Él nazca mil veces en Belén, si no lo hace en tu corazón”, dice un antiguo proverbio. Como aliados de María encendamos la vela de la Alianza para que Ella nos transforme en esos personajes del Adviento: Instrumentos de paz, alegría y esperanza. hay que cambiar el corazón y permitir que la Alianza que transforma haga posible la profecía de Isaías:“El será juez entre las naciones y árbitro de pueblos numerosos. Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestraran más para la guerra.” (Is 2,4). Todo clima enrarecido por el odio y por el rencor, podría sanarse paso a paso, si vamos construyendo la ansiada “cultura de la alianza”, ya que como apóstoles de María en el mundo de hoy, queremos que todo el mundo se encuentre con El Padre Dios.

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N° 139 del 18 de Octubre al 18 de Diciembre de 2018

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