Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

EL LLAMADO A LA SANTIDAD ES PARA TODOS

October 30 de 2018

EI Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados”. “Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada. En realidad, desde las primeras páginas de la Biblia está presente, de diversas maneras, el llamado a la santidad. Así se lo proponía el Señor a Abraham: 'Camina en mi presencia y sé perfecto’”. (Papa Francisco).

Francisco pide pensar en “los santos de la puerta de al lado”, es decir, no solo en los “ya beatificados o canonizados”. “Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: en esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. La santidad ‘de la puerta de al lado’; ‘la clase media de la santidad’”.

Cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio”. En este ejercicio de la santidad, “no es sano amar el silencio y rehuir el encuentro con el otro, desear el descanso y rechazar la actividad, buscar la oración y menospreciar el servicio”, por lo que la relación con el prójimo es fundamental.

La aplicación pedagógica de la Alianza de Amor en la vida práctica ha desarrollado la doctrina de la “santidad de la vida diaria” en la historia de la Obra de Schoenstatt. Esta expresión designa una forma de piedad laical llamada a dar luz al mundo a cristianos activos que vivan en sus familias y en la sociedad de acuerdo al mensaje evangélico. Se trata, en definitiva, de la redención del mundo en todos sus ámbitos. La espiritualidad de Schoenstatt estuvo marcada desde el principio por un realismo sencillo, buscando superar una religiosidad puesta por las nubes o sólo practicable y practicada en nichos protegidos, pero que fracasa ante los desafíos de la vida diaria. La vida diaria, los deberes cotidianos en la familia, en el colegio o en la universidad, en los lugares de trabajo y en el convivir con los demás, no son un obstáculo para la santidad, sino al contrario: el lugar para vivirla y crecer en ella. Esto exige a los que siguen esta espiritualidad a no dejar su fe y sus convicciones cristianas en la puerta de las empresas, de los parlamentos y universidades, sino vivirlas en una verdadera santidad de la vida diaria.

Quiero ser santo Dios mio, haz que muera antes que te ofenda con un pecado venial. Quiero ser todo para todos y enteramente entregado a la madre de Dios. Quiero ser concienzudo hasta en lo más pequeño( La fidelidad en lo pequeño, es la señal del santo de la vida diaria), esta frase dicha por José Engling , quien fue llamado por el P Kentennich “ El acta de Fundación vivida”

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N° 139 del 18 de Octubre al 18 de Diciembre de 2018

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