Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

MARIA REVOLUCIONARIA DEL AMOR

April 25 de 2017

Como movimiento apostólico de Shoenstatt  tenemos el deber y la responsabilidad de dar respuesta eficiente y efectiva a nuestra Alianza de Amor con Ella en medio  de una Iglesia en proceso de renovación.

Esta disyuntiva no es menor. Primero porque el Marianismo que hemos representado hasta ahora, es el de la Madre educadora que nos conduce, apoya y consuela. Pero hemos dejado de lado a esa María Revolucionaria del Amor como señala nuestro padre. (De Desiderio Desideravi – 1963. El Pensamiento Social del Padre José Kentenich)
Muchas veces hemos rezado y cantado El Magníficat y nos hemos centrado quizás en las maravillas que ha hecho en mi el Señor, pero nuestro padre ahonda en su contenido: “Cosas grandes ha hecho en mí”, y va in crescendo siempre, “ha hecho en mí, el que es poderoso y cuyo nombre es santo.”  Ahora vienen las grandes cualidades del Dios vivo, del Dios de Israel, pero también del Dios que lo es de todo el mundo y de toda la humanidad. El Poderoso, ¿qué hace?  Está allí ¿y qué hace? “A los poderosos abaja del trono” El hace eso. “Ensalza a los humildes” ¿Qué es esto? Libertad, igualdad, fraternidad, pero con sentido totalmente distinto. No, en todo caso, como si a causa de esto todo el ordenamiento, también el orden humano de alto y bajo, fuera volcado y dado vuelta. …“Cuya misericordia cuida de generación en generación a los que le temen. Cuyo brazo poderoso derriba a los de orgulloso corazón.” El, el Dios presente, es quien hace esto, ¿vale? No sólo que está sino el que es. “Elevó a los pobres y sació a los hambrientos y a los ricos desposeyó.”(JK D.D)
Sin duda alguna que el Magníficat nos muestra un rostro distinto de María al que usualmente hemos contemplado.  Siendo una expresión fidelísima del camino que su hijo nos vino a mostrar y que consagró con su vida; el hombre solidario y misericordioso por el amor y en el amor.

El padre nos invitó a comprometernos en una gran misión de transformación

la respuesta debe ser activa, saliendo de nuestra Zona de Confort. Porque “sólo puede ser misionero alguien que se sienta bien buscando el bien de los demás, deseando la felicidad de los otros. Esa apertura del corazón es fuente de felicidad, porque «hay más alegría en dar que en recibir» (Hch 20,35). Uno no vive mejor si escapa de los demás, si se esconde, si se niega a compartir, si se resiste a dar, si se encierra en la comodidad. Eso no es más que un lento suicidio.” (E.G 272)
“Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos”.

¡QUE MI VIDA SEA UN GRAN MAGNÍFICAT! J.K.

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N° 138 del 18 de agosto al 18 de septiembre de 2018

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