Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

CIRSTO VIENE A NUESTRO ENCUENTRO COMO REDENTOR

March 30 de 2017

En el pregón pascual de la vigilia del sábado santo se canta algo inusitado:” ¡Oh feliz culpa, que mereció tan grande Redentor!”. Se agradece  de algún modo esa culpa, porque Dios en su misericordia  y búsqueda del hombre, contempló en su plan de amor la encarnación del Verbo.
Pero igualmente admirable es que el entregara a su hijo como propiciación por nuestros pecados, la causa de nuestra salvación: Esta es la mayor prueba  que se puede dar  de que Dios saca bien del mal. ”Dios quiso reunir todo en la rebeldía para mostrar la magnitud de su misericordia”, dice san Pablo (Ro 11,32).
Para comprender en algo este misterio revelado hay que tener presente dos cosas. Primero, que Dios es amor y es un amor que busca entregarse, difundirse, comunicarse y probarse. El nos creo por amor, para entregarnos su amor y para que nosotros participáramos del misterio y magnitud de su amor. Se afirma en teología, Dios busca a las personas  a quienes amar y que lo amen a él.  Esto lo movió en la plena liberación de su amor, a tomar carne y hacerse hombre para poder así acercarse y mostrarnos en su persona la magnitud de su amor por nosotros.
En segundo lugar,  tenemos que tener presente que el Verbo encarnado vino a nosotros como redentor. Vino por amor a nosotros;  a salvarnos, a rescatarnos de la miseria y del mal en la que nos habíamos sumergido el pecado.

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N° 133 del 18 de octubre al 18 de diciembre de 2017

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