Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

6ª PARTE, LAS ESTRELLAS DE LA PEDAGOGIA DE SCHOENSTATT

September 01 de 2016

5.   PEDAGOGIA DINAMICA, PEDAGOGIA DEL MOVIMIENTO

El educador, también el que se educa a sí mismo, tiene que tener en cuenta las leyes del crecimiento de la vida, a fin de no aplicar la pedagogía del movimiento como una acalambrada pedagogía del súper-yo. Decía el P. Kentenich: “Siempre dijimos con claridad y determinación: no, en cuanto a la meta no hay en nuestro caso movimiento alguno. El fin último es siempre un fin absoluto.”. Sin embargo, el camino recorrido para llegar a la meta, se basa enuna pedagogía del Movimiento, no estamos ante una pedagogía estática. “Sólo hemos admitido movimiento cuando se trataba de movimiento hacia el fin. (…) Por eso no una pedagogía estática sino una pedagogía dinámica”.

Si quiero ser un verdadero educador”, decía el P. Kentenich, “tengo que saber la posible reacción que se dará en el alma, debo intentar saber exactamente qué necesidad hay en esa alma”. Es unmétodo de la educación que pone en acción un doble movimiento. El educador movilizalos bienes espirituales en dirección al educando, adaptándose a su receptividad de valoresy al grado de su desarrollo. Con ello estimula al otro a apropiarse de un modo orgánico delos bienes, es decir, a conquistarlo poco a poco, de acuerdo a su capacidad receptiva y porel camino dinámico. Así se gesta vida en continuo desarrollo. En su tarea, el educador se inspira en los procesos de vida del educando. La gran pregunta en la pedagogía que tenemos ante nuestros ojos: “¿Cómo creamos una disposición de espíritu específicamente católica?”. Se trata de entregar unos valores, una meta clara y saber el proceso que es necesario para que ese mundo se haga vida en el alma de quien lo recibe.

El P. Kentenich define esta pedagogía con estas palabras: “La pedagogía del movimiento destaca la conducción a partir de un fin dado, pero también ella se orienta según la perspectiva del proceso, siempre que se vea con claridad el fin como tarea. También la pedagogía del movimiento debe tomar en serio la subjetividad, adaptarse al educando y captarlo por empatía”. Decía elPadre: “El que capta el alma de una Comunidad, separa y une”. Separa del mundo creando unmuro espiritual y une en un mismo espíritu. Hace falta un don especial para captar lo quevive en el alma que llega a nosotros. El P. Kentenich lo tenía: “Cuando tengo ante mí una persona, es curioso: capto de inmediato lo que vive en ella. (…) veo después la comunidad toda frente a mí y reacciono de inmediato ante ella”. El Padre tenía un don especial para captar la vida enel alma de los suyos. En el alma individual tanto como en el alma comunitaria.

Educar es engendrar vida. Decía el Padre: “engendro vida. Pero, ¿a través de qué? De la unión con mi vida. El torrente de vida que me rodea está unido con mi vida (…) Engendro en el otro la vida que actúa en mí. (…) También yo recibo vida de ellos, ellos son co-generadores de vida”. Enotro texto añade: “Tengo que recibir en mí el torrente de vida del otro, y, lo que es importante, debo hacerlo con el corazón. Si sólo lo reciben con el entendimiento, el intercambio de vida será difícil”. La pedagogía dinámica, o del movimiento, requiere del educador un comprenderrespetuoso y un tantear con fe providencialista el querer divino en las circunstancias de lacomunidad, de la Iglesia y del mundo; en las voces del alma, en el sentir y en la aspiraciónde las personas que confían en él.

El P. Kentenich une la pedagogía del Movimiento y de la confianza: “La pedagogía del
movimiento conduce por el camino del movimiento a fines claramente reconocidos. La pedagogía de la confianza deja intencionalmente las riendas sueltas incluso cuando el oleaje se encrespa”. Yo acogía en mí la vida del alma de los que me estaban confiados; revisaba en qué medida actuaba Dios en ella; apoyaba lo que consideraba auténtico y conducía lentamente todo lo valioso hacia el interior de la Comunidad”. Ambas pedagogías están muy unidas, se entrelazan, las dos están presentes en este proceso educativo.
Propone una pedagogía que tiene riesgos, que está basada en el respeto y en la paciencia: “Tiene por cierto constantemente a la vista la situación, pero prefiere mantenerse en segundo plano y sólo interviene cuando resulta necesario y provechoso”. Es una pedagogía que sabe que elcrecimiento no es lineal: “No hay movimiento vivo en una comunidad, por más que esté indisolublemente anclada y asegurada en principios últimos, que se desarrolle siempre linealmente. Se da en trayectorias curvilíneas o en movimientos ondulatorio, en fases de regresión y de progresión”. De esta forma es posible educar para la autonomía: “Éste es precisamente el fin de la pedagogía del movimiento: impulsar a decisiones a través de crisis surgidas espontáneamente o suscitadas intencionalmente”. Se trata de una pedagogía concebida a partir de la vida y enservicio a la vida. En ella lo importante es el respeto a la vida: “Mientras haya una cabeza clara que vea todo el conjunto y una mano firme que esté por encima de todo, sin querer aplacar las olas antes de tiempo, este principio de tensiones será un fecundo principio de vida”.  En la pedagogíadinámica interactúan eficazmente los movimientos de ideas, de vida y de gracias.

Queremos agradecer a Dios y a la Santísima Virgen María, por haber mirado a Colombia para regalarnos este Movimiento Apostólico, esta Espiritualidad esta pedagogía. Queremos trabajar como generación fundadora por hacer realidad el Santuario para Bogotá. Gracias por este mes de agosto tan fecundo, con la visita de nuestros asesores: P. Hunberto y Hermana Pilar, por el congreso nacional de servidores, la visita del P. Carlos Cox. Y las buenas noticias de la llegada de la Hermana Amparo  Villouta para establecerse en Bogotá. Seguiremos ofreciendo nuestro Capital de Gracias por ese lugar para el movimiento en medio de nuestra ciudad. Gracias Padre Daniel por todo su apoyo con el movimiento en Bogotá. Gracias a toda la familia en Bogotá unidos en la Alianza hacia el 2020.

Boletínes

N° 133 del 18 de octubre al 18 de diciembre de 2017

Shoenstatt

Video

Galeria de Fotos

Publicaciones Anteriores