Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

ESTRELLAS DE LA PEDAGOGÍA DE SCHOENSTATT

July 28 de 2016

Cuando hablamos de pedagogía en Schoenstatt vamos más allá. Schoenstatt es un Movimiento que busca la educación integral del hombre. Por lo tanto, se aplica en primer lugar a nosotros. Es un Movimiento de educación y educadores. Al ser así, lo primero que pretende es formar personalidades capaces de educar con sus vidas, con su testimonio, con su radicalidad y su entrega.
Ek P. Kentenich nos dice:“Éste es el fin de nuestra educación: hacer que los que nos han
sido confiados tengan la disposición y la capacidad de vivir, por motivación e iniciativa propias, la vida de un hijo de Dios”2. Con estas palabras, aparentemente tan sencillas, se refiere elPadre a la educación de aquellos que Dios nos confía y a nuestra propia autoeducación.
El P. Kentenich señaló cinco estrellas que debían caracterizar nuestra pedagogía.
Como educadores que somos todos, en
primer lugar educadores de nuestra propia alma, no podemos dejar de descansar hasta ver realizada en muchos corazones esa meta que soñamos, una “actitud fundamental del alma”, como dice el P. Kentenich, abierta a la vida y abierta a la voluntad de Dios.

Las cinco estrellas de la pedagogía de Schoenstatt:

1. Pedagogía de Ideales
2. Pedagogía de la Alianza
3. Pedagogía de Vinculaciones
4. Pedagogía de Confianza
5. Pedagogía Dinámica, Pedagogía del movimiento

A continuación trataremos una por una  a través  de cada publicación.

Pedagogía de Ideales

Todo proceso pedagógico viene determinado por esta primera estrella. Los ideales son los que marcan la meta que anhelamos alcanzar. La educación a partir de ideales es una educación de actitudes. Se trata de poner el alma bajo la luz de un ideal; con ello se crea una actitud de la cual emanan las prácticas y los actos.

Rasgos de esta pedagogía:

a. Magnanimidad. Se trata de una aspiración a lo más alto. Es una pedagogía que procura conformar la vida según ideales personales y comunitarios que apelan a la generosidad y despiertan la aspiración a la santidad. El cumplimiento del deber se presupone. El P. Kentenich quiere contrarrestar una pedagogía unilateral de obligación. Decía el P. Kentenich: “En la nave del amor de Dios no hay galeotes, sino remeros libres que aspiren a lo máximo por amor”3. Se trata de educar en la libertad de los hijos de Dios. No obstante el P. Kentenich señala: “El hombre de deberes, el hombre de voluntad, es algo grande (...). Frente a todo lo mediocre, turbulento y vacilante del hombre actual”

b. Pedagogía de actitudes. Frente a una pedagogía de sólo prácticas, el Padre señala la importancia de educar en actitudes, de desarrollar actitudes naturales sobrenaturales. Las actitudes se alimentan, viven de prácticas pero van más allá. No basta con repetir ciertos actos para que se genere una actitud de vida en el alma. Con su pedagogía de ideales, el Padre quiso contrarrestar una unilateral pedagogía de prácticas, a menudo sin alma.

c. Es una educación desde la humildad. La humildad es reconocimiento de la verdad de nuestra vida. Es aceptar cómo somos, en nuestra pequeñez y miseria. Es estar dispuestos a mostrarnos como somos, sin máscaras, sin miedos. Por último, es estar dispuestos a que nos traten de acuerdo a nuestra pequeñez, a nuestras limitaciones y también a la grandeza de nuestra alma.

d. Es una educación para la alegría. Porque muchas veces educamos en la tristeza y no enaltecemos lo más noble del alma. Un educador alegre educa santos alegres. Un santo alegre regala una santidad alegre que merece la pena ser imitada. Una atmósfera de alegría en nuestra familia es la mejor pedagogía. Ahora que se ha extendido la “risoterapia”, como un arma fantástica para la vida, deberíamos preguntarnos si en nuestra forma de educar reina la alegría, si en nuestra propia autoeducación es lo que predomina, si en nuestros hogares nos reímos lo suficiente.

e. Educación en la libertad. Apela al poder hacer algo y no al tener que hacer algo. Es, por eso, un contrapeso a una unilateral educación basada en obligaciones. El estar poseído de un ideal nos facilita la decisión por los deseos de Dios y conduce a la libertad de los hijos de Dios. Libre es el que opta por aquello que le hace crecer como persona. La decisión libre es lo que todos deseamos en nuestra propia vida y en la de aquellos que Dios nos ha confiado . Educar en libertad, ser libres, educar a otros

En sus decisiones, es lo que todos deseamos.

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