Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

LA ORDENACIÓN SACERDOTAL 1910 (Segunda parte)

July 13 de 2016

Para su primera misa, su madre le regaló una cruz grande de madera, con una dedicatoria personal: “Querido José: Esta cruz te la regala tu madre para tu primera misa”.
En el noviciado, J. Kentenich había escrito como encabezamiento de su “Programa de vida”: Quien quiera seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Esta consigna determinó también su vida posterior. La cruz se convirtió para él en símbolo de elección y de particular seguimiento de Cristo. Contemplando la vida de su primo, Henriette lo expresó con las siguientes  y sencillas palabras: “José estuvo en la cruz desde la cuna hasta la tumba”.
A la luz de la cruz el P. José Kentenich desplegó su carisma especial. Dejó que sus anteriores experiencias de dolor se tradujeran creativamente en servicio a la misión que Dios le había confiado para los hombres de estos tiempos y que él había reconocido claramente. Así ayudó a incontables personas a llevar con alegría su cruz, brindando amparo y enseñando a valerse por sí mismos.
De ese modo llegó a ser un sacerdote maduro que ayudó a muchos para que tuvieran una experiencia más honda de la fe, para que alcanzaran una seguridad más profunda en las cosas de la fe. En ocasión de celebrarse el vigésimo quinto aniversario de su ordenación sacerdotal, dio el siguiente testimonio ante todo el Movimiento de Schoenstatt:
“Ojalá Dios les regale a las generaciones futuras tantas oportunidades de servir silenciosamente a las almas como lo he podido hacer yo. La riqueza más grande refluye sobre aquel que se esfuerza por poner todas sus fuerzas al servicio de las almas”. (11.8.1935)
Y en la misma conferencia declara:
“Sí, también sé y admito con gusto que hay pocas vidas sacerdotes tan extraordinariamente bendecidas como lo fue la mía. Lo que yo he llegado a ser, lo que se ha generado a través de mí y lo que se ha generado a través de ustedes, se ha generado por obra de nuestra Madre tres veces Admirable de Schönstatt” (11.8.1935)
El Dr. Peter Kentenich, pariente lejano del P. Kentenich, informa sobre su primer encuentro con él luego del regreso de su tercer viaje internacional: “Visité al P. José Kentenich por primera vez en el verano de 1951, en Schönstatt. En esa oportunidad me preguntó por mis padres y hermanos, y por mi labor profesional. A mi vez toqué el gran tema de la Obra de Schönstatt por él fundada.  A pedido mío me explicó detalladamente la Obra según se fuera desarrollando a lo largo del tiempo. Una y otra vez puso en primer plano la Divina Providencia y el socorro de la Sma. Virgen. En cambio estimó con humildad su propia labor como algo simplemente auxiliar… Nuestra conversación duró unas cuatro horas, y en ella experimenté la gran irradiación que se desprendía de esa persona sencilla y totalmente signada por Dios”.

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N° 136 del 18 de abril al 18 de junio de 2018

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