Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

SI FUÉRAMOS COMO NIÑOS

June 28 de 2015

Expresamos nuestra necesidad de un padre y Jesús en su palabra nos responde  :Si no cambias y os hacéis como los niños ….(mat 18,3).
No existe otro camino para llegar a Dios que no sea el de la VideFilialidad, es necesario que de una vez por todas aprenda a ser niño; de lo contrario nunca seré Santo
SI PADRE
Quien posee una profunda Filialidad posee solo un pensamiento “Hago siempre lo que causa alegría al Padre”.
El niño vive solo del momento, y permite que el padre le diga siempre lo que debe hacer.
En la medida en que amamos a Dios filialmente, existe en nosotros la prontitud para hacer y dejar todo lo que el Padre quiera y como lo quiera.
El auténtico niño no pregunta”¿Qué debo hacer?”, sino: Padre ¿Qué puedo hacer?
Nuestro amor filial se manifiesta en la vida diaria, en la vida practica pronunciando siempre el “Ita Pater”
He aquí la más alta grandeza este sencillo “Si”, siempre dispuesto. Igual a Jesús puedo escoger  siempre para mi programa de vida la palabra ·Heme aquí, Padre, que vengo a cumplir tu voluntad”. Con este pensamiento comienzo mi tarea en la vida diaria; esto es Filialidad.
El hombre filial sabe que su obra solo es grande en la medida que corresponde  a los deseos del  Padre.
En la adversidad el niño aprende a rezar más sencillamente “Padre, hágase en mí tu voluntad”. Esto lo reza con los labios y con el corazón, pero también lo  reza en la vida silenciosa  y vigorosamente. Aquí se acalla todo egoísmo.
¡Como resuena majestuosamente:”Padre nuestro, hágase tu voluntad!”
Si el buen Dios lleva a su hijo al Gólgota, ¿Qué hay de mal en esto?. Al niño le basta saber que la voluntad del Padre está comprometida en ello.
Ir al Gólgota por la propia voluntad es un infierno, pero ir al Gólgota por la voluntad de Dios, es bienaventuranza, es mejor que subir al tabor por propia voluntad.
Cuando el Espíritu Santo actúa profundamente en el alma, el niño conoce un solo ideal  : Los deseos del Padre.
También en nuestros fracasos debemos decir filialmente “Si” (Padre José Kentenich)

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N° 136 del 18 de junio al 18 de agosto de 2018

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