Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

APERTURA DEL PROCESO DE CANONIZACIÓN DE P. JOSÉ KENTENICH

February 10 de 2014

La canonización: un acto de reconocimiento
Sobre la comunidad de quienes viven en este mundo, y de quienes viven ya en la contemplación de Dios, la Iglesia dice lo siguiente: "Cuando consideramos la vida de los fieles seguidores de Cristo, recibimos un nuevo impulso para buscar la ciudad futura. A la vez se nos señala un camino plenamente confiable por el cual, cada uno según su estado y condiciones de vida, puede alcanzar, a través de las vicisitudes terrenales, la perfecta unión con Cristo, vale decir, la santidad".

De ahí la importancia de hacer que brille en todo su esplendor el don que Dios nos hace en los santos y las personas de vida santa. Y eso es lo que ocurre en una canonización. La canonización que realiza la Iglesia es, en primer lugar, un acto de reconocimiento. La Iglesia reconoce que la persona en cuestión ha llevado una vida según los valores evangélicos y por lo tanto puede ser también un modelo para una vida basada en el evangelio. En el caso de los fundadores de comunidades religiosas, la canonización entraña asimismo la aprobación de su fundación, de su obra, a la cual se reconoce como fruto de una inspiración divina.

APORTES DEL P. KENTENICH A LA IGLESIA

Los santos son la respuesta de arriba a las preguntas de abajo", dijo alguna vez Hans Urs von Balthasar. Hoy tenemos muchas preguntas porque estamos inmersos en un tiempo de cambios acelerados, profundos, globales. Los aportes del Padre Kentenich son muchos, pero uno de ellos es precisamente la aceptación de los desafíos planteados por el mundo actual. "La mano en el pulso del tiempo, el oído en el corazón de Dios", así define su persona y su acción pastoral. No se refugió en la queja por los males actuales, no alimentó la nostalgia por tiempos pasados, no anunció futuros utópicos. Como fundador del Movimiento de Schoenstatt procuró educar para la libertad, para que cada persona tome conciencia de su originalidad y sea sujeto de su propia historia en apertura al Dios de la vida y en solidaridad con los demás. Por esto mismo denunció el peligro de la masificación. Y desde muy temprano se opuso al régimen de Hitler, lo cual le significó tres años y ocho meses de prisión en el campo de concentración de Dachau.

Otro aporte significativo consiste en la valoración de los vínculos humanos como caminos para llegar a un profundo vínculo con Dios. "El hombre más sobrenatural debe ser el más natural" proclamaba para alentar la vivencia de un cristianismo capaz de integrar lo humano y lo divino.

Ya en 1920 predicaba que el santo de hoy es el santo de la vida diaria. La fe no es algo separado de la construir puentes entre la vida familiar, el trabajo, la amistad, las preocupaciones económicas, el arte y la política. Es preciso realidad cotidiana y la realidad sobrenatural. Capacitar para el encuentro con el Dios de la vida y de la historia fue la gran pasión del Padre Kentenich. Su propia experiencia y los largos años de acompañamiento espiritual de miles de hombres y mujeres lo llevaron a la creación de una pedagogía y de una espiritualidad aptas para el tiempo actual.

La figura de María ocupa un lugar destacado en las aportaciones del Padre Kentenich. Porque nadie como Ella ha dado ejemplo mayor de seguimiento de Cristo en medio de las circunstancias de la vida diaria, nadie entre los redimidos tuvo mayor apertura a los deseos del Padre Dios, nadie fue tan solidaria con sus semejantes. El encuentro con María es encuentro con los valores que hoy son necesarios para un testimonio cristiano creíble y auténtico. El Padre Kentenich estaba convencido – al igual que Juan Pablo II – de que María tiene la misión de imprimir los rasgos de Cristo en los corazones de los hombres y en las culturas de los pueblos. Por eso desde joven selló un pacto de amor con Ella y se puso a su entera disposición. María lo educó en el seguimiento de Cristo y se encargará de que sus aportaciones a la Iglesia sean fecundas.( Padre Ángel L. Strada,)

Diferentes maneras de contribuir con el proceso
Orar pidiendo un buen transcurso del mismo.
Vivir y anunciar el carisma del P. Kentenich.
Distribuir material informativo y textos de oraciones.
Comunicar relatos testimoniales, oraciones escuchadas e intenciones de oración.

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