Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Rincón de la Virgen de Schoenstatt

MADRE QUEREMOS VIVIR CONTIGO ESTE TIEMPO DE ADVIENTO Y NAVIDAD DEL AÑO JUBILAR

December 01 de 2013

Oración:
Querida Madre y Reina, para este tiempo de Adviento y Navidad del año Jubilar queremos esforzarnos
en vivir conscientemente el “nada sin Ti”, consagrándote todo lo que hacemos y tenemos, todo lo que llevamos
en el corazón y el “nada sin nosotros” tomando un compromiso serio de ofrecerte diariamente muchos regalos
de Amor ¡Así queremos abrirte la puerta de nuestro corazón!
para recibir al Niño Jesús que quiere nacer en él y así, lleno de alegría, pueda comunicar
a todos que Dios está con nosotros.

«En la plenitud de los tiempos, la Palabra de Dios fue dirigida a María, y Ella la acogió con todo su ser, en su corazón, para que tomase carne en ella y naciese como luz para los hombres». (Encíclica Lumen Dei. Papa Francisco)
Una vez más nos acercamos al tiempo en que estas palabras del Papa Francisco en la encíclica Lumen Dei, se harán realidad: La Navidad. El 1º de diciembre iniciamos el Adviento, este tiempo que nos regala la Iglesia para preparar nuestro corazón y nuestra vida a este momento trascendental para nosotros y para el mundo. ¡No es lo mismo que yo acoja a Dios en mi corazón a que se encuentre con la puerta cerrada!
Las palabras del Padre Kentenich toman especial relevancia en este Adviento del Año jubilar de la Alianza de Amor: ”En su gran anhelo de regalar a nuestros tiempos al Salvador, la Madre de Dios salió por todo el mundo en busca de un lugar desde donde pudiera ejercer de una manera única su labor educativa para la humanidad de hoy. Ella buscó por todas partes, pero fue rechazada en innumerables ocasiones. Nosotros en 1914 abrimos - por sí decirlo - las puertas a la suplicante Madre de Dios.”
¡La Sma. Virgen ha venido también a llamar a la puerta de nuestra casa en su Santuario Peregrino y nosotros se la hemos abierto! María ha llegado hasta nosotros para dar de nuevo a luz a Cristo para los hombres de nuestro tiempo. ¡Ella nos ha elegido a nosotros como sus instrumentos para que esa luz ilumine a nuestro alrededor!

Reflexión:
«…como luz para los hombres» (Encíclica Lumen Dei. Papa Francisco)
El pasado 18 de octubre, como Familia de Schoenstatt, iniciamos el año jubilar de los cien años de la Alianza de Amor y …ABRIMOS LA PUERTA DEL SANTUARIO. Fue un gesto simbólico que hizo el Cardenal Stanislaw Rylko, Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, en la puerta del Santuario original y se hizo también en muchos santuarios del mundo.
El gesto de abrir la puerta del Santuario, la puerta del corazón, signifi ca una nueva decisión libre por Cristo y nos invita también a entregar a los demás aquello que hemos recibido: la luz que es Cristo. Otro signo de todo Jubileo es la celebración y la alegría. La Virgen Peregrina con su visita nos llama a vivir el tiempo de Navidad transmitiendo a los que nos rodean la verdadera alegría, aquella que nace de un encuentro profundo con el Señor, de habernos llenado de su amor para entregarlo a los demás.
Por eso queremos pensar, ante nuestra Madre, qué podemos hacer para tener un encuentro profundo con Dios durante el Adviento y la Navidad y así, fruto de él, poder irradiar en nuestro entorno la verdadera alegría que nace del corazón.

Nuestro Papa emérito Benedicto XVI nos dijo: «La Alianza de Amor con María... esta palabra lleva en sí mismo ... una de las palabras claves de la Sagrada Escritura: la palabra de la alianza, que contiene toda la esperanza del cristianismo en sí mismo, porque así lo dice, que no estamos solos en el mundo con poderes y fuerzas desconocidas que no podemos ver y en última instancia no podemos dominar, sino que quien tiene todo en sus manos nos conoce y nos ama y ha iniciado un vínculo con nosotros…

La Alianza de Amor que ustedes sellan, siguiendo los pasos del Padre Kentenich, no es más que la personificación de los grandes acontecimientos de la Alianza en la historia de salvación.”

Estas palabras de Benedicto XVI nos muestran un camino para prepararnos al gran acontecimiento que vamos a vivir en estos días de Navidad: la Alianza de Amor con María, el vivir día a día sabiendo que nuestra Madre está a nuestro lado, que en la medida en que nosotros nos entregamos a Ella, Ella va transformando nuestro corazón, preparándolo para recibir a Jesús que es la Luz del mundo. ¡Ella puede y quiere hacer real esa presencia de Dios en nuestra vida! Por eso cuando llega a nuestra casa nos invita a abrir nuestro corazón y a acoger con todo nuestro ser el regalo que Ella nos hizo en el momento de la Anunciación: Ella nos trae a su Hijo Jesús.

Oración:
Querida Madre y Reina, en este tiempo de Adviento quiero purificar mi corazón y cada acto que ofrezca por ello te lo entrego como un regalo de amor para que Jesús pueda venir a mí y pueda irradiar desde mí su luz a todos los que quiero, a todos los que tú me has confiado, a los que diariamente se encuentran conmigo… y así, la alegría de la Navidad, de la presencia de Dios, llegue también a ellos. ¡Nada sin Ti, nada sin nosotros!

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