Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Buenas Noticias - Boletín Parroquial

September 07 de 2014 y September 14 de 2014

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

EDITORIAL

Texto del Papa Francisco y la jornada de paz de hoy

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días! Hoy, queridos hermanos y hermanas, quisiera hacerme intérprete del grito que sube de todas partes de la tierra, de todo pueblo, del corazón de cada uno, de la única gran familia que es la humanidad, con angustia creciente: ¡es el grito de la paz! El grito que dice con fuerza: ¡queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz, queremos que en nuestra sociedad, destrozada por divisiones y por conflictos, estalle la paz; nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra! La paz es un don demasiado precioso, que debe ser promovido y tutelado. Vivo con particular sufrimiento y preocupación las tantas situaciones de conflicto que hay en nuestra tierra, pero, en estos días, mi corazón está profundamente herido por lo que está sucediendo en Siria y angustiado por los dramáticos desarrollos que se presentan.

Dirijo un fuerte llamamiento por la paz, ¡un llamamiento que nace de lo íntimo de mí mismo! ¡Cuánto sufrimiento, cuánta devastación, cuánto dolor ha traído y trae el uso de las armas en aquel martirizado país, especialmente entre la población civil e inerme! ¡Pensemos en cuántos niños no podrán ver la luz del futuro! Con particular firmeza condeno el uso de las armas químicas: les digo que tengo aún fijas en la mente y en el corazón las imágenes terribles de los días pasados! ¡Hay un juicio de Dios y también un juicio de la historia sobre nuestras acciones al que no se puede escapar! Jamás el uso de la violencia lleva a la paz. ¡Guerra llama guerra, violencia llama violencia!

Con toda mi fuerza, pido a las partes en conflicto que escuchen la voz de su propia conciencia, que no se cierren en sus propios intereses, sino que miren al otro como un hermano y emprendan con coraje y con decisión la vía del encuentro y de la negociación, superando la ciega contraposición. Con la misma fuerza exhortó también a la Comunidad Internacional a hacer todo esfuerzo para promover, sin ulterior demora, iniciativas claras por la paz en esa nación, basadas en el diálogo y en la negociación, por el bien de la entera población siria. Que no se ahorre ningún esfuerzo para garantizar asistencia humanitaria a quien está afectado por este terrible conflicto, en particular a los evacuados en el país y a los numerosos prófugos en los países vecinos. Que a los agentes humanitarios, empeñados en aliviar los sufrimientos de la población, se les asegure la posibilidad de prestar la ayuda necesaria.

¿Qué podemos hacer nosotros por la paz en el mundo? Como decía el Papa Juan XXIII: a todos nos corresponde la tarea de recomponer las relaciones de convivencia en la justicia y en el amor (Cfr. Carta encíclica, Pacem in terris [11 abril de 1963]: AAS 55 [1963], 301-302). ¡Que una cadena de empeño por la paz una a todos los hombres y a las mujeres de buena voluntad! Es una invitación fuerte y urgente que dirijo a la entera Iglesia Católica, pero que extiendo a todos los cristianos de las demás Confesiones, a los hombres y mujeres de toda religión y también a aquellos hermanos y hermanas que no creen: la paz es un bien que supera toda barrera, porque es un bien de toda la humanidad.

Repito con voz alta: no es la cultura del enfrentamiento, la cultura del conflicto la que construye la convivencia en los pueblos y entre los pueblos, sino la cultura del encuentro, la cultura del diálogo: éste es el único camino hacia la paz. Que el grito de la paz se eleve alto para que llegue al corazón de todos y todos dejen las armas y se dejen guiar por el anhelo de paz. Por esto, hermanos y hermanas, he decidido convocar para toda la Iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la fiesta de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio, y en el mundo entero, y también invito a unirse a esta iniciativa, según el modo que considerarán más oportuno, a los hermanos cristianos no católicos, a los pertenecientes a las demás religiones y a los hombres de buena voluntad.

El 7 de septiembre, en la Plaza de San Pedro, aquí, desde las 19.00 y hasta las 24.00, nos reuniremos en oración y en espíritu de penitencia para invocar de Dios este gran don para la amada nación siria y para todas las situaciones de conflicto y de violencia en el mundo. ¡La humanidad tiene necesidad de ver gestos de paz y de escuchar palabras de esperanza y de paz! Pido a todas las Iglesias particulares que, además de vivir este día de ayuno, organicen algún acto litúrgico según esta intención.

A María le pedimos que nos ayude a responder a la violencia, al conflicto y a la guerra, con la fuerza del diálogo, de la reconciliación y del amor. Ella es Madre: que Ella nos ayude a encontrar la paz. Todos nosotros somos sus hijos. Ayúdanos, María, a superar también este momento difícil y a empeñarnos a construir cada día y en todo ambiente una auténtica cultura del encuentro y de la paz. María, Reina de la paz, ¡ruega por nosotros! María, Reina de la paz, ¡ruega por nosotros!

Leyenda de la Virgen María Niña

Contaban las abuelas, y cuentan todavía un recuerdo de infancia de la Virgen María. Siendo niña, la Virgen fue al jardín a jugar. Florecieron las flores para verla pasar... Con sonrisa de cielo, la chiquita María Mirábalas a todas, y a todas sonreía... Ellas, ingenuamente, le ofrecieron a coro sus mejores encantos, todo un regio tesoro de frescura y fragancia, de alegría y colores, que es patrimonio viejo, muy viejo, de las flores. Habló la rosa y dijo: — "A mí la Primavera Me ha coronado reina... Si mil reinos tuviera, Con tal que complacer a la Virgen María, ¡los mil reinos, de hinojos, se los ofrendaría!" Y asomaron los lirios, trémulos de blancura, y asomó la azucena, como la nieve, pura, y asomaron las dalias, con tiesura de diosas, y las tiernas campánulas, menuditas y ansiosas, sacudían sus cálices, brincando de alegría, porque al pasar, la Virgen también les sonreía, tan dulce, tan graciosa, tan cariñosamente, que todas se animaron a besarle la frente. Mas la Niña bendita no escogió. Vacilaba… Mirábalas a todas.., y a ninguna cortaba. De pronto, casi ocultas debajo de las hojas, vió que había unas flores gimiendo sus congojas, tan tímidas que apenas levantaban la voz.. Era si hablaran solamente con Dios… Ya no dudó un instante. Llegó y con gesto breve, Cortó las florecitas con sus manos de nieve... Las dalias y azucenas se pusieron celosas, Y celosos los lirios, campánulas y rosas, mientras por el sendero lentamente volvía, Violeta entre violetas, la Reinita María. Y Dios, que hace a las flores nacer en los senderos proclamó que los últimos serían los primeros.

EL EVANGELIO DEL DOMINGO EN CASA

AVISOS DE NUESTRA PARROQUIA

Reunión de los , niños entre los 8 y los 11 años de edad, en los jardines de la parroquia, hora 10:00am.El Miércoles 10 de septiembre, hora 7:00pm, salón parroquial.

Todos los domingos se celebran bautismos, información en el despacho parroquial.

Lunes 8 de septiembre Natividad de la Virgen María. Martes 9 Dulce Nombre de María. Viernes 12:San Pedro Claver, apóstol de los esclavos Sábado 13,San Juan Crisóstomo, doctor de la Iglesia.

NUEVO TEMPLO

Su Párroco Daniel Saldarriaga Molina, agradece a la Comunidad de San Maxilimiano Kolbe la gran colaboración al fondo de ahorro para la construcción del Nuevo Templo.

Si quiere apoyar la obra del templo, puede consignar su ayuda en las cuentas:

Gracias por apoyar la obra del templo, puedes consignar tu donación en las siguientes cuentas: o a nombre de la Parroquia San Maximiliano Kolbe.

BBVA: Cuenta de ahorro 540116134

Davivienda: Cuenta de ahorro 480900003256

El recibo de la consignación lo puede llevar al despacho parroquial o en la alcancía del Templo para llevar el control de estas ayudas. "Dios que ve en lo escondido, los recompensará"


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