Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Buenas Noticias - Boletín Parroquial

June 08 de 2014 y June 15 de 2014

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

EDITORIAL

NUESTRO DIA DE CELEBRACIÓN

Pentecostés, fiesta grande para la Iglesia. Con el Espíritu Santo tenemos el espíritu de Jesús y entramos en el mundo del amor. Gracias al Espíritu Santo cada bautizado es transformado en lo más profundo de su corazón. Pentecostés fue un día único en la historia humana. En la Creación del mundo, el Espíritu cubría las aguas, “trabajaba” para suscitar la vida. En la historia del hombre, el Espíritu preparaba y enviaba mensajeros, patriarcas, profetas, hombres justos, que indicaban el camino de la justicia, de la verdad, de la belleza, del bien.

En la plenitud de los tiempos, el Espíritu descendió sobre la Virgen María, y el Verbo se hizo Hombre. En el inicio de su vida pública, el Espíritu se manifestó sobre Cristo en el Jordán, y nos indicó ya presente al Mesías. Ese Espíritu descendió sobre los creyentes la mañana de Pentecostés. Mientras estaban reunidos en oración, junto a la Madre de Jesús, la Promesa, el Abogado, el que Jesús prometió a sus discípulos en la Última Cena, irrumpió y se posó sobre cada uno de los discípulos en forma de lenguas de fuego (cf. Hch 2,1-13). Desde ese momento empieza a existir la Iglesia. Por eso es fiesta grande, es nuestro “cumpleaños”.

Lo explicaba San Ireneo (siglo II) con estas hermosas palabras: “Donde está la Iglesia, allí está el Espíritu de Dios, y donde está el Espíritu de Dios, allí está la Iglesia y toda gracia, y el Espíritu es la verdad; alejarse de la Iglesia significa rechazar al Espíritu (...) excluirse de la vida” (Adversus haereses III, 24, 1). Con el Espíritu Santo tenemos el espíritu de Jesús y entramos en el mundo del amor. Gracias al Espíritu Santo cada bautizado es transformado en lo más profundo de su corazón, es enriquecido con una fuerza especial en el sacramento de la Confirmación, empieza a formar parte del mundo de Dios. Benedicto XVI explicaba cómo en Pentecostés ocurrió algo totalmente opuesto a lo que había sucedido en Babel (Gen 11,1-9). En aquel oscuro momento del pasado, el egoísmo humano buscó caminos para llegar al cielo y cayó en divisiones profundas, en anarquías y odios. El día de Pentecostés fue, precisamente, lo contrario. “El orgullo y el egoísmo del hombre siempre crean divisiones, levantan muros de indiferencia, de odio y de violencia. El Espíritu Santo, por el contrario, capacita a los corazones para comprender las lenguas de todos, porque reconstruye el puente de la auténtica comunicación entre la tierra y el cielo. El Espíritu Santo es el Amor” (Benedicto XVI, homilía del 4 de junio de 2006).

Por eso mismo Pentecostés es el día que confirma la vocación misionera de la Iglesia: los Apóstoles empiezan a predicar, a difundir la gran noticia, el Evangelio, que invita a la salvación a los hombres de todos los pueblos y de todas las épocas de la historia, desde el perdón de los pecados y desde la vida profunda de Dios en los corazones. “Oh Espíritu Santo, Amor del Padre, y del Hijo: Inspírame siempre lo que debo pensar, lo que debo decir, cómo debo decirlo, lo que debo callar, cómo debo actuar, lo que debo hacer, para gloria de Dios, bien de las almas y mi propia santificación.

Espíritu Santo, dame agudeza para entender, capacidad para retener, método y facultad para aprender, sutileza para interpretar, gracia y eficacia para hablar. Dame acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar. Amén”

EL EVANGELIO DEL DOMINGO EN CASA

AVISOS DE NUESTRA PARROQUIA

Todos los domingos se celebran bautismos, información en el despacho parroquial.

Invitamos a las familias quie deseen hospedar a un Catequista, acercarse al despacho parroquial.

NUEVO TEMPLO

Su Párroco Daniel Saldarriaga Molina, agradece a la Comunidad de San Maxilimiano Kolbe la gran colaboración al fondo de ahorro para la construcción del Nuevo Templo.

Si quiere apoyar la obra del templo, puede consignar su ayuda en las cuentas:

Gracias por apoyar la obra del templo, puedes consignar tu donación en las siguientes cuentas: o a nombre de la Parroquia San Maximiliano Kolbe.

BBVA: Cuenta de ahorro 540116134

Davivienda: Cuenta de ahorro 480900003256

El recibo de la consignación lo puede llevar al despacho parroquial o en la alcancía del Templo para llevar el control de estas ayudas. "Dios que ve en lo escondido, los recompensará"


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