Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Buenas Noticias - Boletín Parroquial

April 15 de 2012 y April 22 de 2012

Domingos II y III de Páscua

EDITORIAL

¿Y QUÉ PASÓ CON LOS DEMÁS?

Hay quienes hablan de cientos, otros hablan de más de mil….la suma de quienes fueron secuestrados con fines extorsivos es demasiado alta y su suerte totalmente incierta. Ellos no cuentan como botín político y militar sino solamente como mercancía que se negocia. Por eso la mujer del turbante se ha quedado callada frente a esta atroz realidad y sus buenos camaradas guardan el más absoluto silencio sobre la situación de estos colombianos, secuestrados de segunda.

Y por eso la liberación de los policías y secuestrados, que ciertos sectores de la izquierda y ciertas ONG’s saludan como un gesto “humanitario” de las FARC (como si es secuestro no fuera ya de por sí un acto totalmente anti-humanitario) no puede ser enaltecido como un “gran gesto de paz.” A quienes durante años ha mentido de tantas maneras y han mostrado que no poseen una real voluntad de caminos de paz concertada no se les cree ni aunque hagan gestos fuera de lo común. Gran parte de la opinión pública saluda con profundo escepticismo y desconfianza gestos como estos.

Mientras haya un solo secuestrado que no haya sido devuelto a su familia y a la libertad no se puede equivocar el gobierno y menos la sociedad civil ofreciendo una mano tendida para la paz. Hay muchas atrocidades cometidas por este grupo insurgente que no pueden ser echadas en el saco roto de la impunidad. Y la liberación de los secuestrados hecha recientemente no puede devolverse con gestos magnánimos, pues hay quienes quieren la paz a cualquier precio. En la memoria de todos están los muchos actos de 50 años largos de guerra que han provocado muerte de miles y miles de inocentes, y que no se pueden borrar de un plumazo porque la guerrilla, en su inútil y poco creíble generosidad decide soltar a hombres que tienen una historia de vida truncada y que representan igualmente la inutilidad de la guerra y de mantenerse terca y suicidamente en ella.

¿Qué nos ha ganado la guerra en estos años? ¿Ha producido la guerrilla un verdadero cambio con el secuestro, la extorsión, el ataque indiscriminado a la población civil? ¿Ha ayudado a que el país avance seguro por la vía de la justicia y la paz? ¿Los poderosos de este país han cambiado radicalmente su proyecto capitalista y ambicioso para que lleguemos a mayor equidad? ¿Es Colombia un país mejor por lo que hicieron los marulandas, los jojoys, los reyes, los cano? Ciertamente el balance para esta guerrilla y para toda Colombia es el de un país desigual, violento, con estructuras corruptas y mucho qué hacer por lograr el cambio integral y permanente que todos queremos sea una realidad. Aún estamos lejos, muy lejos, del país civilizado, organizado, con disciplina, con sentido de la rectitud y de la ética, con instituciones al servicio del bien común y no de los intereses de muchos de los dirigentes que han causado más males que toda la guerrilla en su historia.

Sin embargo, hay que mantener la dignidad necesaria para que, si se llega a avanzar hacia una ruta de paz, no se entregue nuevamente el estado y la nación en nombre de espejismos de paz que llevarán a recrudecer el conflicto y a afirmarnos más en la absoluta desconfianza frente a unos grupos ilegales que han demostrado de muchísimas manera que lo de ellos no es la paz sino la guerra.

P. CARLOS SANTIAGO GRANADOS R.
Párroco

EL EVANGELIO DEL DOMINGO EN CASA

ABRIL 15 DEL 2012 – DOMINGO II DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA
Hechos 4,32-25; Salmo 118; 1 Juan 5,1-6; Juan 20,19-31

MEDITACIÓN

Jesús resucitado pasa a través de las puertas cerradas y les dirige a sus discípulos este saludo: “Paz a vosotros.” Como había sucedido antes con María Magdalena, no son las apariencias sino la voz lo que le da a conocer. Lo que Jesús dice acaece, cada palabra suya se vuelve a acontecimiento: en consecuencia, su paz se comunica a los apóstoles. Tal como lo había prometido, Jesús no deja huérfanos a sus discípulos, sino que les entrega el Espíritu Paráclito, gracias al cual podrán comprender todo lo que les había enseñado y proseguir su misión en el mundo, cooperando con él en la obra de la salvación.

Hasta Tomás, al oír la voz de Jesús se abre para recibir el don de la fe, e, iluminado por el Espíritu Santo, puede renunciar a su exigencia de ver y tocar de manera sensible. Aferrado a lo íntimo por la voz del Maestro, se postra de inmediato en actitud de adoración y realiza una solemne proclamación de fe: «Señor mío y Dios mío.»

Jesús estará siempre junto a sus apóstoles, junto a su Iglesia, aunque de otro modo: a través de la acción del Espíritu Santo. Éste nos ofrece como fruto excelente la paz, fruto maduro de la salvación y distintivo principal de los discípulos de Cristo. Por eso debemos abrirnos continuamente a es don, poniéndonos a disposición total de Dios. En cada situación debemos preguntarnos: “¿Qué quiero realizar con estos pensamientos y estos sentimientos? ¿Qué busco de verdad?

Si nos damos cuenta de que perseguimos fines egoístas, deberemos rectificar nuestra voluntad confiándola a la acción del Espíritu Santo, para que nos haga capaces de creer y amar con autenticidad. Estamos llamados, en efecto, a participar de la vida misma de Dios, es decir, a ser santos. La santidad consiste en dejar que el Espíritu Santo oriente y dirige totalmente hacia Dios nuestra voluntad. Eso es lo que realizar en nosotros el Espíritu Santo que nos ha dado Cristo resucitado. Por eso, vivir el misterio pascual es una aventura maravillosa.

ORACIÓN

Concede, Señor, a tus hijos, la gracia de ser capaces de detenerse un momento para escuchar el sonido de tu voz. Apenas un momento para pensar y gustar que sucediera si en cada familia, en cada comunidad, latieran siempre todos los corazones al unísono del ritmo de tu corazón.

¡Oh alegría, plenitud de alegría! La humanidad afligida y agotada, Señor, no desea otra cosa más que esta paz, fruto del amor, fruto del Espíritu. Ábrenos para acogerla, Señor; porque moriste y resucitaste para que nosotros la experimentáramos ya desde ahora y fuéramos testigos de ella en medio de los hermanos.

ABRIL 22 DEL 2012 – DOMINGO III DE PASCUA
Hechos 3,13-15; Salmo 4; 1 Juan 2,1-5a; Lucas 24,35-48

MEDITACIÓN

La alegría pascual crece y tendrá su plenitud en la vida eterna, en la resurrección futura. Por eso nuestra alegría está motivada por la esperanza de llegar a ser herederos del Reino de los cielos, por la esperanza de resurgir con Cristo también en cuerpo. Una alegría vivida, experimentada, pregustada en la tierra como peregrinos, aunque destinada a crecer hasta la meta de la eternidad bienaventurada.

Esta alegría de peregrinos-que va unida siempre a la fatiga y al sufrimiento del camino- requiere de nosotros ascesis, conversión del corazón y empeño en su custodia, porque puede verse fácilmente turbada y abrumada por el espanto, el cansancio, la angustia. De ahí que tengamos necesidad de una fuerza interior, divina; eso que nosotros no seríamos capaces de guardar por nosotros mismos es confiado al Espíritu, al Espíritu consolador.

¿Cómo es posible obtener un don tan precioso, gracia al cual podremos vivir como verdaderos testigos del resucitado y alegrarnos siempre, vayan como vayan las cosas? Debemos desearlo con pureza de corazón y con humildad, pues así lo recibiremos, con gratitud, como don. Si existe esta disposición en nuestro interior, residen en nosotros verdaderamente la vida nueva: podemos ejecutar el testamento que el Señor Jesús nos ha dejado, ¡venga el canto nuevo, la alegría verdadera!

ORACIÓN

Por este camino por el que andamos siempre peregrinos –con el peso de la soledad en el corazón- vienes tú, el Viviente entre los muertos, a nuestro encuentro y partes el pan del amor. En este largo camino, donde, a la puesta del sol, se extienden nuestras sombras, enciende, oh Viajero envuelto de misterio, el vívido anuncio de tu Palabra y sabremos, por el fuego ardiente, que nuestra esperanza ha resucitado más viva, más fuerte.

Sí, abre nuestra mente para comprender tu Palabra, porque sólo ella puede disipar las dudas que aún surgen en nuestro corazón. ¡Cuántas veces, incapaces de reconocerte, hemos renegado de Ti también nosotros! Pero tú, el justo, con manso padecer te has hecho víctima de expiación por nuestros pecados. No nos dejes ahora vacilantes y turbados: que tu presencia infunda en nosotros la paz, que tu espíritu despeje nuestra mirada y nos haga alegres testigos de tu amor.

AVISOS DE NUESTRA PARROQUIA

EL PAN QUE DEBES COMPARTIR. Ahora que llegamos a la fiesta de la Pascua nos invita al Señor a dar frutos de renovación y vida pascual haciendo parte activa en la ayuda y servicio a nuestros hermanos más pobres mediante el PAN COMPARTIDO. ¡No olvides traer tu ofrenda!.

PARA ENTENDER Y ORAR CON LAS ESCRITURAS Con el fin de preparar el año de la fe que iniciará en el mes de octubre ofrecemos todos los sábados la ESCUELA DE FORMACIÓN BÍBLICA,a las 6 p.m., en el salón parroquial.

GRUPO DE VIDA ASCENDENTE: Todos los viernes se reúne el grupo de vida ascendente que tienen como finalidad fomentar la amistad, el crecimiento espiritual y la ayuda de unos a otros en el servicio generoso. Invitados a las 3 p.m. en el salón parroquial.

DIEZMO ANUAL: Las personas interesadas en dar su diezmo anual pueden inscribirse en el despacho parroquial para hacerles llegar su sobre de diezmo. Recuerden que con un día de sueldo al año podemos apoyar las tareas de nuestra parroquia en la evangelización, el servicio a los pobres y las obras materiales que requiere San Maximiliano Kolbe.

NUEVO TEMPLO PARROQUIAL

Es tiempo de seguir colaborando

Los invitamos a mantenerse en el propósito de apoyar nuestro proyecto del futuro templo y centro pastoral. Para ello pueden hacer sus donaciones en la cuenta de ahorros 540116134 del BBVA o pedir en el despacho su sobre de diezmo anual si quieren que vaya el diezmo al fondo para la construcción de esta obra.

EL PAN QUE NO COMPARTES:

El pan que te sobra, es el pan del hambriento;

El vestido colgado en tu ropero, es el vestido del que está desnudo;

Los zapatos que no te pones, son los zapatos del que está descalzo;

El dinero que tienes guardado, es el dinero del necesitado;

La obra de caridad que no realizas es la injusticia que cometes.

San Basilio Magno

CAMPAÑA PARROQUIAL DEL PAN COMPARTIDO

imagen del pan compartido

DOMINGO II DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA

Coronilla de la Divina Misericordia

Se utiliza un rosario común de cinco decenas.

1. Comenzar con un Padre Nuestro, Avemaría, y Credo.

2. Al comenzar cada decena (cuentas grandes del Padre Nuestro) decir:

«Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo,
la Sangre, el Alma y la Divinidad
de Tu Amadísimo Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo,
para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero.»

3. En las cuentas pequeñas del Ave María:

«Por Su dolorosa Pasión,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero.»

4. Al finalizar las cinco decenas de la coronilla se repite tres veces

«Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.»

ORACIÓN PARA IMPLORAR FAVORES POR INTERCESIÓN DEL BEATO JUAN PABLO II, PAPA

Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Beato Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.

El, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna contigo.

Concédenos, por su intercesión, y si es tu voluntad, la gracia que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos. Amén.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.


Todos los Boletines: