Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Buenas Noticias - Boletín Parroquial

February 12 de 2012 y February 19 de 2012

Domingos VI y VII del tiempo Ordinario

EDITORIAL

JUSTICIA CIEGA, TONTA Y SORDOMUDA

El entrante presidente del Consejo Superior de la Judicatura ha defendido la “honorabilidad” de este cuerpo judicial frente a las acusaciones de corrupción por el carrusel de la justicia diciendo que las responsabilidades son individuales, nunca de cuerpo. Eso nos lleva a entender que la corrupción no es decisión del alto tribunal, sino de unas manzanas podridas que se han aprovechado de sus posiciones de poder para colocar en puestos a sus amigos, a fin de que obtengan jugosísimas pensiones.

Contrasta esta posición con la sentencia del tribunal de Cundinamarca que ordena al ejército de Colombia a pedir públicamente, como institución, perdón a los colombianos (¿?) por los hechos violentos de la toma del palacio de justicia (1986), aún en la consideración de que las actuaciones que ellos mismos condenan fueron actuaciones individuales, nunca de cuerpo.

Esto lleva consigo una conclusión fatal para la confianza en la justicia en Colombia. Ellos son un poder por encima de cualquier poder, y sus sentencias no debe ser ni siquiera criticadas, porque ellos son el tribunal supremo en todo: en la economía, en la política, en la vida, en las instituciones privadas y en las organizaciones públicas. Y, además, ellos eligen lo ancho de las leyes, pues ellos mismos las interpretan y cambian según su color político o conveniencia salarial. Y lo angosto se lo imponen a los demás, pues ellos, como “jueces honorables” no defienden una verdad ellos son la verdad.

Hoy asistimos al derrumbamiento del orden jurídico y de quienes lo deberían sostener y defender. Prueba de ellos es que no quieren reformarse, porque concentran tanto poder que quitárselo es para ellos poner en riesgo la nación entera, aunque en realidad lo que seguramente les afana muchos de ellos es perder sus privilegios y prebendas.

Estamos ante una justicia que cada día produce más y profunda injusticias. Una justicia que se politizó y se ideologizó, que muestra claras tendencias propias de sectarismos políticos y de ciertas reivindicaciones de izquierda, que parece encontrar en la misma justicia la bocanada de aire que necesitan para seguir sobreviviendo.

Lo más preocupante y triste de todo es que los altos tribunales de justicia (corte suprema, corte constitucional, consejo superior de la judicatura) serán para muchos colombianos representativos de una corrupción que, como nunca antes, se muestra más y más descarada, pues está protegida por las sentencias de los jueces que en vez de impartir justicia reparten prebendas, puestos y pensiones a sus amigos, mientras absuelven a delincuentes y condenan a inocentes.

P. CARLOS SANTIAGO GRAANDOS R.
Párroco

EL EVANGELIO DEL DOMINGO EN CASA

FEBRERO 12 DEL 2012 – DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO
Levítico 13,1-2.44-46; Salmo 32; 1 Corintios 10,31-11,1; Marcos 1,40-45

Cristo se nos presenta en la curación del leproso como alguien que “rompe” y bata con autoridad todas las barreras que suponen un obstáculo para una encarnación de amor más completa y más total. El término griego que emplea el evangelista invita a la contemplación. Expresa una ternura, una sensibilidad, una compasión “materna” y de “mujeres”: la que siente la madre por su hijo. Las vibraciones del corazón de Cristo respecto de los dolores y tribulaciones que afligen al hombre son “sentidas” hasta tal punto que se parecen más a las de la Mujer, que se hace víctima-esclava, sierva del Hijo que sufre. Ninguna madre ha sufrido y se ha dejado implicar por el sufrimiento humano más profundamente que Jesús.

Nos viene a la mente el célebre capitulo 53 de Isaías, donde describe el profeta –en una de sus páginas más sugestivas- al “abrumado de dolores y familiarizado con el sufrimiento”, que verdaderamente “llevaba nuestros dolores, soportaba nuestros sufrimientos” y nuestras angustias. De este modo, el dolor, tocado por Cristo, se vuelve –por así decirlo, un hecho “sacramental” y un acontecimiento de gracia: útil y santificador no sólo para quien sufre, sino también para todo el cuerpo de la comunidad eclesial. Se convierte en acontecimiento de salvación y de resurrección “personal-colectivo”: el “toque” de Cristo lo ha cargado de energía divina.

ORACIÓN

Cristo, tú has santificado el dolor humano con tu vida y tu palabra. Tú, cansado por el caminar y abatido por la fatiga, te sentaste para reposar en el borde del pozo de Sicar. Tú has dicho: “Si el grano de trigo confiado a la tierra, no muere, queda infecundo…” Has dicho: “Lloraréis y os lamentaréis, y el mundo, en cambio, se divertirá”. Has dicho también: “Si alguien quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y sígame”. Por medio de tus apóstoles nos has repetido: para ser menos indignos de entrar en el reino de Dios, es necesario pasar por muchas tribulaciones. Jesús, tus seguidores han confirmado este camino como el “camino real” para entrar en la eternidad, donde volveremos a encontrar las tribulaciones de la vida presente trasformadas en gloria, y nos has asegurado: “Tened ánimo, nadie os podrá arrebatar esta gloria eterna”. Pero ayúdanos a seguir adelante en las muchas tribulaciones y sufrimientos diarios.

Ayúdanos, por lo menos, a ser capaces de soportar la pesadez, el martirio blanco de la vida cotidiana. Ayúdanos a ser capaces de soportar la vida, con sus derrotas y decepciones, con sus angustias y problemas. Creemos, Señor, pero aumenta la fe en nosotros, para que creyendo cada vez más, esperemos también cada vez más, esperemos también cada vez más y, esperando cada vez más, amemos también más. ¡Que así sea!

FEBRERO 19 DEL 2012 – DOMINGO VII DEL TIEMPO ORDINARIO
Isaías 43,18-19.21-22.24b-25; Salmo 41; 2 Corintios 1,18-22 Marcos 2,1-12

“Nunca hemos visto cosa igual”, exclama la gente y alaban a Dios por la prodigiosa curación de paralítico y el milagro –superior incluso- del perdón de los pecados. Sí, porque sólo Dios puede perdonare los pecados. Se trata de un prodigio cualitativamente superior a resucitar un muerto: con la condición de que, como sucede en nuestro caso, la culpa no solo sea cubierta, sino suprimida de manera radical, de forma que el pecador vuelve a ser inocente e inmaculado como la lana, para usar la imagen de Isaías. De ahí que remitir el pecado sea solamente una obra divina: es el milagro de amor creativo, preveniente y gratuito de Dios, como de un modo eficaz se dice en una frase que debería dejarnos asombrados por su fuerza y por su entraña: “Soy yo, y sólo yo, quien por mi cuenta borro todas las culpas, oh Israel, y dejo de recordar tus pecados”, aunque fueran rojos como la escarlata y negros como el alquitrán.

Por desgracia, el hombre, hipnotizado por lo sensible, siente pronto y con facilidad sólo las enfermedades que golpean a los sentidos del cuerpo: las visibles y tangible, pero no ve la podredumbre negra que se imprime “psicofísicamente” en el alma con la práctica de los egoísmos-tener-gozar-poder- y con las porquerías de los 7 vicios capitales; esa podredumbre, lamentablemente, le cuesta trabajo notarla. Oh hombre infeliz, exclamaría San Agustín con Pablo, ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

ORACIÓN

Oh Espíritu de la verdad, que eres luz, haz que yo vea lo sucias que son las siete manchas de los siete pecados capitales. Cómo quisiera hacer mías las exclamaciones de los ciegos del evangelio: “Cristo, hijo de David, has que vea”. Oh Espíritu de la verdad, que eres luz, infunde en mí esa iluminación interior que me permita distinguir el bien del mal, la verdadera felicidad de la falsa, la verdadera belleza-grandeza de las falsas. Oh Espíritu de la verdad que eres luz, hazme comprender también que existe una belleza invisible, bastante más bella y fascinante que la visible; hazme comprender que puede existir una salud espiritual incluso bajo un cuerpo enfermo, una riqueza espiritual bajo una envoltura de andrajos.

Oh Padre, infunde en mí tu Espíritu, a fin de que yo comprenda con mayor claridad que es justamente verdad que vale muy poco ganar todo el mundo y perder los verdaderos bienes, que son los invisibles; hazme comprender que son liberadoras estas palabras de Jesús: “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura”. Oh Espíritu de la verdad que yo vea.

AVISOS DE NUESTRA PARROQUIA

• YA INICIAMOS PREPARACIÓN DE PRIMERAS COMUNIONES Y CONFIRMACIONES. Los días sábados, a las 2 p.m., es la reunión de catequesis de confirmación y los domingos, a las 9 a.m., la de primera comunión. A ambas catequesis están invitados los padres de familia, que tienen sus sesiones especiales para ellos.

• MIÉRCOLES DE CENIZA E INICIO DE LA CUARESMA. El miércoles 22 de febrero daremos inicio al tiempo penitencial y de preparación a la Pascua con la imposición de la ceniza, Los horarios se fijarán el domingo 19 y la programación de cuaresma se entregara el mismo miércoles de ceniza.

• PADRINOS Y MADRINAS. Hasta el domingo 12 hay plazo para entregar la carta de los padrinos y madrinas de oración de nuestros seminaristas del Seminario Mayor de San José. Una vez más gracias por la acogida a esta iniciativa.

• ESCUELA DE FORMACIÓN BÍBLICA. Con el fin de preparar el año de la fe que iniciará en el mes de octubre ofrecemos a partir del sábado 26 de febrero la escuela de formación bíblica, a las 6 p.m., en el salón parroquial.

• EL PAN QUE NO COMPARTES. Que el nuevo año lo hayamos recibido con el propósito de aumentar nuestra generosidad con nuestros hermanos que esperan la caridad de nuestras manos y nuestros corazones. Por eso, según la grandeza y largueza del corazón, demos con alegría para aliviar las necesidades de nuestros hermanos.

imagen del pan compartido

EL PAN QUE NO COMPARTES:

El pan que te sobra, es el pan del hambriento;

El vestido colgado en tu ropero, es el vestido del que está desnudo;

Los zapatos que no te pones, son los zapatos del que está descalzo;

El dinero que tienes guardado, es el dinero del necesitado;

La obra de caridad que no realizas es la injusticia que cometes.

San Basilio Magno

“DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DIA”
…oramos todos los días…
CUANDO PEDIMOS EL PAN NUESTRO,
pedimos no solo para nosotros…
ES TAMBIÉN EL PAN PARA QUIENES NO LO TIENEN
y que pueden recibirlo de nuestras manos.

¿ESTE DOMINGO TRAJISTE EL PAN MATERIAL PARA QUIENES NO LO TIENEN?

¿TE ACORDASTE, CON LA MEMORIA DE LA CARIDAD, QUE HAY EN MEDIO DE NOSOTROS QUIENES PADECEN HAMBRE?


El PAN que te sobra en tu mesa

LE PERTENECE A LOS MÁS POBRES.

CAMPAÑA PARROQUIAL DEL PAN COMPARTIDO

ORACIÓN PARA IMPLORAR FAVORES POR INTERCESIÓN DEL BEATO JUAN PABLO II, PAPA

Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Beato Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.

El, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna contigo.

Concédenos, por su intercesión, y si es tu voluntad, la gracia que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos. Amén.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

OREMOS Y COLABOREMOS

Está más cercano el día en que, por fin, podamos dar comienzo a la obra de nuestro nuevo templo parroquial y centro pastoral. Pero se hace necesario que no abandonemos la oración confiada y nuestro apoyo material para que sea más pronto el día en que nos reunamos, como una sola comunidad, en nuestro futuro nuevo templo.


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