Parroquia San Maximiliano Kolbe - Bogotá

Buenas Noticias - Boletín Parroquial

October 30 de 2011 y November 06 de 2011

Domingos 31 y 32 del tiempo ordinario

EDITORIAL

EDITORIAL

YO NO BOTO MI VOTO

Este domingo, el último de octubre, Colombia una vez más elige, aunque elija mal. Pero, ¿usted y yo somos realmente los que estanos decidiendo? ¿O serán las mafias del narcotráfico, o de las FARC, o de las bacrim, o de los paras, o de la vieja y corrupta clase política? Tal vez tocaría ponerle la X a “todas las anteriores.” Así las cosas, el ciudadano de pie no está haciendo de su voto la expresión de su sentir democrático o de su participación en la vida pública. Hay muchos que siguen teniendo la sartén por el mango y que, tal vez no en esta gran ciudad, pero sí en muchos pequeños pueblos, siguen diciendo quien sube y quien no, engrandecidos por el poder de las armas, o de las regalías, o de las mentiras que ellos hábilmente convierten en verdades, para que la gente les crea y vote por ellos. Pero no es solo el problema de estas funestas presiones que hacen que las elecciones estén en esta situación de peligro y debilidad. También es complejo el hecho de que muchos de los candidatos representen los intereses de partidos que, ideológicamente, se oponen al pensamiento y a la acción de los cristianos que quieren ser fieles al evangelio. Preocupan esos candidatos que separan sus convicciones personales de su actuar político, y siguen los idearios del directorio de su partido, que a la vez sigue las ideas del partido de donde algún día decidieron irse, porque aunque la mona de vista de seda, mona se queda. Y esas ideas de partido son eso, precisamente: ideas partidas, medio ideas, que siguen las conveniencias del momento, lo que está “políticamente correcto” decir, aunque eso contradiga mis convicciones religiosas o morales, o afrenten mis principios éticos. Y muchos de esos recovecos ideológicos terminan siendo tan opuestos a mi manera de pensar o a los dictados de mi conciencia, que me niego rotundamente a votar por aquellos que ofrecen más de lo peor en lo que anda el país. Muchos de estos candidatos han decidido renunciar a defender el valor supremo de la vida por defender los principios que enaltecen esta cultura de la muerte. Por ello no puedo botar mi voto…habrá alguna manera de decirles a ellos que no representan mi ideal de un país que encuentra la senda de la reconciliación con la vida y la senda de la reconciliación con los altos valores que no parecen estar actuando en la política. Pensemos y oremos nuestro voto. Que también el voto sea protesta, sea manifestación de inconformismo. Pensemos el voto para que aunque no elijamos los mejores (yo nos los veo todavía por ningún lado), que por lo menos no suban los corruptos que roban y hacen desmanes y los corruptos que hace rato hicieron su voto de total dedicación y obediencia a los dictados de la cultura de la muerte.

P. Carlos Santiago Granados Rocha
Párroco

EL EVANGELIO DEL DOMINGO EN CASA

Octubre 30 del 2011
DOMINGO 31 DEL TIEMPO ORDINARIO

Malaquías 1,14b-2,2b.8-10; Salmo 131; 1 Tesalonicenses 2,7b-9.13; Mateo 23,1-12

Un Jesús indignado

El atrevimiento de Jesús es clamoroso. Si hoy nos atreviéramos a usar sus expresiones cuando se refería a los encargados de la educación religiosa de su tiempo, habría quien pediría la excomunión; y otros, en nombre de una caricatura de la caridad con la que pretenden cerrar la boca y evitar críticas, nos tacharían de irreverentes, irrespetuosos, imprudentes y escandalizadores. Todo esto porque los que se habían apoderado de la tradición de Moisés, significados en la apropiación de su cátedra, han dado al traste con la experiencia religiosa, profunda y humana, que une como compañeros de camino a Dios y a la humanidad. Seguramente que Jesús habría sido más tolerante con ellos si su obsesión hubiera sido otra o su manía moral se hubiera apoyado en algo distinto a Dios, algo así como la necesidad del orden, la conveniencia social, la utilidad económica. Pero Jesús nunca aceptó poner a Dios como el garante del orden civil y del cumplimiento legal. No, eso no. Porque eso convertía a Dios en un juez, fiscal y guardián, todo a la vez. Nunca miedo a Dios Insistir en el miedo a Dios como forma de hacer cumplir las leyes y respetar el orden es instrumentalizarlo al servicio de ricos y poderosos que, de esa manera, fundamentan su autoridad en un origen divino que no admite insubordinación, crítica ni razonamiento. Dios es alguien mucho más profundo, rico y humanizador que esa caricatura de Dios que proponen, incluso inconscientemente, muchos representantes religiosos, más atentos a la responsabilidad social, que no les compete, que a la experiencia de Dios, de la que sí son responsables. Pero hay ministros religiosos que parecen más elegidos por la autoridad civil que surgidos de una vocación religiosa, más inclinados a reforzar las paredes de un edificio civil, nacional o nacionalista, según los casos, que proclamadores del evangelio del perdón y de la gratuidad para todos. Dios es Padre Ante eso, Jesús no transigía, porque priva de una experiencia incomparable a quien la asume, arrebata la experiencia de Dios como Padre a quien se postra ante la ley, le impide entrar en casa de Dios como en su propia casa y sentirse hijo. Se parece al que va a una casa de mucho rango y no se atreve a hacer nada, si no lo invitan, porque teme molestar. Todo lo contrario al hijo que, sintiéndose de la familia, sin haber comprado nada de lo que hay en ella, todo lo usa, todo lo tiene como propio. El uno es libre, de verdad, desde dentro. El otro, creyéndose libre, no se atreve a nada, está atrapado en la ley que le exige respeto y educación. No es hijo. Privar de esta experiencia es demasiada responsabilidad. La comunidad debe reaccionar como Jesús, indignado ante quienes, por la razón que sea, privan a otros de saber, entender y sentir que Dios es nuestro Padre, el de todos. Por eso a Él le compete el amor, la seguridad y el alimento de todos sus hijos. Lo demás es otra cosa..

Noviembre 6 del 2011
DOMINGO 32 DEL TIEMPO ORDINARIO

Sabiduría 6,12-16; Salmo 63; 1 Tesalonicenses 4,13-14; Mateo 25,1-13

Un año que llega a su fin

El año litúrgico concluye pronto y la Iglesia nos invita a mirar con fe hacia “las cosas últimas” para recordarnos la verdadera sabiduría, la humana y la cristiana. La primera lectura nos invita a hacer de la Palabra de Dios el principio orientador de nuestras vidas. Vivimos en medio de una sociedad instintiva, superficial, improvisada, irreflexiva. Por ello la importancia de la llamada a ser sabios y a concentrarnos en lo esencial. La Parábola de la diez vírgenes de Evangelio nos invita a estar preparados ya a ser previsores, sin olvidar nuestra condición de peregrinos del Señor. Todos tenemos la necesidad de ser sabios, y no importa la edad, y de ajustar nuestras ideas, elecciones, comportamientos y decisiones. La verdadera sabiduría, de la cual hablan las escrituras, es un don, desciende de Dios y ase implora con paciencia y perseverancia. También la sabiduría ha de ser buscada, deseada y amada por nosotros. Para apropiarnos de ella es necesario ponderar y velar sin perderse en comportamientos vanos y estériles. Se anticipa a quien la desea y sale al encuentro de quienes son merecedores de ella. Esta sabiduría, llena de vida, fe y ahínco evangélico, está estrechamente vinculada con el anhelo del corazón por las realidades del más allá y la espera vigilante del Señor, el Esposo que debe venir, el impulso que nos mantiene fieles al cielo y a la tierra. Para nuestra oración Señor Jesucristo, Hijo de Dios y Sabiduría del Padre, Verbo hecho carne y resplandor de la gloria, tú te acercas a nosotros, vienes a nuestro encuentro y nos invitas a la boda de la Iglesia con Dios, Padre de todos. Que nuestro amor anhele y busque, alcance y logre tu sabiduría y permanezca siempre en lo que ha descubierto. Deseamos invocarte y suplicarte con las palabras litúrgicas: «Dichosos los invitados a la mesa del Señor», esto es: «Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero» (Ap 19,9), o con las de san Agustín: «El tiempo es como la noche, el momento en que la Iglesia vela, con los ojos de la fe fijos en la Sagrada Escritura como antorchas resplandecientes en la oscuridad, hasta la llegada del Señor». Somos como aquellas cinco vírgenes prudentes, sentadas a la mesa con el esposo. Confiemos humildemente un deseo a la generosidad de nuestro Dios: que todos nosotros, que permanecemos en la fe y vivimos la vigilante espera de la paz sabática, nos reunamos un día en tu Reino, en el banquete eterno, y que nadie se quede fuera, sin cruzar la puerta, donde «será el llanto y el rechinar de dientes». Señor, que, cuando vengas, encuentres a tu Iglesia vigilante a la luz del Espíritu y despiertes este cuerpo, que yacerá dormido en la tumba.

AVISOS DE NUESTRA PARROQUIA

AVISOS DE NUESTRA PARROQUIA

1. CONFERENCIA: “El demonio: reconocerlo, vencerlo, evitarlo”: El próximo martes 1 de noviembre, a las 7 p.m., el Padre Carlos Arturo Ríos, exorcista de la diócesis de Armenia, realizará un conferencia desde su experiencia sobre casos de posesión diabólica, en el templo parroquial.

2. EUCARISTIAS DE DIFUNTOS. El 2 de noviembre tendremos las eucaristías por nuestros difuntos a las 7.30 a.m., 12 m. y 6.30 p.m. Pueden inscribir sus difuntos en el despacho y traer ese día fotografías de los difuntos, y ofrendas de flores y/o velas.

3. NAVIDAD PARA NUESTROS NIÑOS. Desde septiembre estaremos anotando en el despacho parroquial a los niños y niñas entre 0 meses y 12 años para la fiesta de Navidad. El plazo va hasta el 31 de octubre.

4. PAN COMPARTIDO. Vamos a volver a nuestra campaña del primer domingo de mes para el PAN COMPARTIDO. Dado que ha bajado tanto la ayuda de mercado, concentraremos nuestros esfuerzos en la campaña para que reciban las papeletas el último domingo de mes y hacer la colecta de mercado el primer domingo.

“DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DIA”
…oramos todos los días…
CUANDO PEDIMOS EL PAN NUESTRO,
pedimos no solo para nosotros…
ES TAMBIÉN EL PAN PARA QUIENES NO LO TIENEN
y que pueden recibirlo de nuestras manos.

¿ESTE DOMINGO TRAJISTE EL PAN MATERIAL PARA QUIENES NO LO TIENEN?

¿TE ACORDASTE, CON LA MEMORIA DE LA CARIDAD, QUE HAY EN MEDIO DE NOSOTROS QUIENES PADECEN HAMBRE?


El PAN que te sobra en tu mesa

LE PERTENECE A LOS MÁS POBRES.

CAMPAÑA PARROQUIAL DEL PAN COMPARTIDO

5. PRIMEROS. Recuerden nuestra PRIMERA SEMANA DE MES que trae consigo la invitación a la oración por las vocaciones sacerdotales (PRIMER JUEVES, 5.30 P.M.); la exposición del santísimo y oración el PRIMER VIERNES y el PRIMER SÁBADO el santo rosario, seguido de la Santa Misa para honrar a nuestra Señora.

6. BOLSAS NIÑOS DEL PORTAL. El primer domingo de noviembre empezaremos a entregar las bolsas para nuestra campaña anual de recolección de regalos para los niños y niñas del Portal. A más tardar debe entregarse el día 11 de diciembre, domingo, y cada bolsita deberá traer UNA MUDA DE ROPA, UN JUGUETE Y ALGÚN DULCE, y TODO NUEVO.

EL PAN COMPARTIDO
--Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

Para quienes de manera cerrada, creen que el camino de Jesús debe dedicarse exclusivamente a lo espiritual y evitar compromisos humanos, la fiesta de hoy (CORPUS CHRISTI) no dejará de ser un instrumento más para profundizar en su mediocridad humana y su misticismo alienante. Pero podríamos ver esta fiesta con mente abierta, celebrarla con el Espíritu de aquel que murió y resucitó para darnos nueva vida, y descubrir la fuerza poderosa que se esconde detrás de una celebración con un profundo contenido social y humano. En el evangelio de hoy (Lucas 9,10-17) encontramos un clásico problema del ser humano: el hambre. Aquí chocan dos posturas distintas ante esta problemática: la evasiva y la comprometida. La primera postura fue la de los Doce: “Despide a la multitud para que vayan a los pueblos y los campos de los alrededores a pasar la noche y a buscar alimentos, porque aquí estamos en un lugar despoblado.” (v. 12b). Esta postura la tienen quienes limitan su vivencia de fe a una oración intimista y egoísta. Quienes reciben la comunión como un acto piadoso individualista, se postran para adorar a Cristo presente en la Eucaristía dentro de una lujosa y costosa custodia, pero les importa “un comino” el hambre de la humanidad. Si acaso rezan para que los 850 millones de seres humanos que en el mundo padecen desnutrición, encuentren benefactores y para que los niños que a cada minuto mueren de hambre, hayan sido bautizados y así no se queden solos en el limbo, lejos de Dios y de su salvación. Es un signo muy preocupante que en nuestros países latinoamericanos, con más del 95% de “cristianos”, crezca cada vez más la brecha entre ricos y pobres que haya tanta gente empobrecida y tanto dinero en manos de unos pocos, tantos dientes apretados y tanta rabia contenida, a causa de la corrupción, la injusticia y demás “pecados sociales”. ¿Dónde están los cristianos? ¿Acaso rezando? “Mi Jesús Sacramentado, mi dulce amor y consuelo: quién te amara tanto que de amor muriera… ¡Señor contigo sí! ¡Contigo sí! Hasta la muerte si quieres contigo; pero por favor despide la gente. Señor quiero estar contigo a solas, en la intimidad de mi corazón y en lo más profundo de mi ser. Señor quiero sentir el suave soplo de tu espíritu, por favor despide a la hambrienta y pestilente muchedumbre, que interrumpe nuestra intimidad espiritual…” A esa postura evasiva de los Doce y de tantos pseudo-cristianos de hoy, Jesús propone: “DENLES USTEDES MISMOS DE COMER” (v.13ª). Se trata de enfrentar la realidad y buscar la solución a las dificultades con la gracia del Espíritu de Jesús resucitado. En el caso del Evangelio de hoy, se trataba de dar solución a la falta de pan, teniendo en cuenta que el pan en el evangelio hace referencia al consumo básico para que el ser humano viva dignamente: alimento, salud, vestido, vivienda, etc. ¿Pero cómo vamos a dar solución a tremenda problemática? “No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que fuéramos a comprar comida para todo este gentío.” (v. 13b) No se trata de asistir con limosnas a quienes no tienen qué comer. No se trata de darles el mercado para los pobres o la ropa de segunda que estorba en el ropero, para tranquilizar las conciencias. ¡La moneda hace al mendigo! La asistencia social se debe hacer sólo en algunos casos extremos. Cuando se presenten enfermedades que limiten a la persona para trabajar, cuando se dan desastres naturales, y otras calamidades semejantes. No se trata de comprar para dar. No se trata de asistir. Se trata sobre todo de generar las estructuras necesarias que posibiliten la producción y distribución justa de los recursos. Por eso les dijo Jesús: “hagan sentar a la gente en grupos de cincuenta” (v. 14b). En el mundo antiguo sólo los hombres libres podían comer sentados; los esclavos debían comer de pie porque estaban siempre dispuestos a las órdenes de su amo. Sentarse por grupos significa trabajar de manera libre y organizada, para hacer realidad el Milagro de la multiplicación de los panes y de los peces. El cristiano es aquel que hace la obra de Jesús. ¿Los cristianos de hoy repetimos esta obra “milagrosa”? En la segunda lectura, Pablo le hace un fuerte llamado de atención a la comunidad de Corinto por las eucaristías mal celebradas. No porque tuvieran errores doctrinales o litúrgicos. El problema era este: “Mientras uno pasa hambre el otro se emborracha” (1Cor 11,21b). De esa manera se come indignamente la cena del Señor. Y ante esto Pablo fue muy tajante: “el que come y bebe indignamente, come y bebe su propia condenación, por no reconocer el cuerpo” (1Cor 11,29). ¿Quién es el cuerpo de Cristo? “Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno en su lugar es parte de él” (1Cor 11,27). ¿Cómo celebramos los cristianos de hoy nuestras eucaristías? ¿Formamos realmente el cuerpo de Cristo? No basta con afirmar que la Iglesia vive de la Eucaristía (J.P. II). Como dijo Marcelo Barros, el núcleo del misterio de la Iglesia es la solidaridad, ágape, expresado en la eucaristía. Por tanto la Iglesia si quiere seguir a Jesús debe vivir del amor solidario, testimonio del Reino de Dios, expresado como signo en la eucaristía, que nos impulsa a su vez, a que cada día vivamos la fiesta del pan compartido, como lo hizo Cristo.

“DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DIA”…oramos todos los días…
CUANDO PEDIMOS EL PAN NUESTRO, pedimos no solo para nosotros…
ES TAMBIÉN EL PAN PARA QUIENES NO LO TIENEN y que pueden recibirlo de nuestras manos.
¿ESTE DOMINGO TRAJISTE EL PAN MATERIAL PARA QUIENES NO LO TIENEN? ¿TE ACORDASTE, CON LA MEMORIA DE LA CARIDAD, QUE HAY EN MEDIO DE NOSOTROS QUIENES PADECEN HAMBRE?
El PAN que te sobra en tu mesa LE PERTENECE A LOS MÁS POBRES.
CAMPAÑA PARROQUIAL DEL PAN COMPARTIDO

ORACIÓN PARA IMPLORAR FAVORES POR INTERCESIÓN DEL BEATO JUAN PABLO II, PAPA

Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Beato Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.

El, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna contigo.

Concédenos, por su intercesión, y si es tu voluntad, la gracia que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos. Amén.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

OREMOS Y COLABOREMOS

Está más cercano el día en que, por fin, podamos dar comienzo a la obra de nuestro nuevo templo parroquial y centro pastoral. Pero se hace necesario que no abandonemos la oración confiada y nuestro apoyo material para que sea más pronto el día en que nos reunamos, como una sola comunidad, en nuestro futuro nuevo templo.


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